martes, 22 de septiembre de 2009

Eterno-retornograma


Obra: “Eternorretornograma”
Técnica: Loop de animación.Video mp4.  800X 600 pixeles.Duración: 8 minutos 45 segundos.
Autor: Neryth Yamile Manrique Mendoza

Sinopsis:
El presente trabajo es una animación donde el personaje principal es una mujer pasiva que parece  soñar con una pareja ausente. Mientras da vueltas en una calesita que no es visible va cantando  una ronda infantil. Cada vez que da una vuelta completa el paisaje se repite y la escena va transcurriendo con imágenes que parecen recuerdos que llegan y se van  en forma de objetos en estado de ingravidez que sugieren un cuestionamiento del rol femenino en las relaciones amorosas.
La canción de la ronda infantil que se utiliza es un estribillo tomado de un canto popular originario de España y  transmitido a los países Latinoamericanos: "La pájara pinta"1
La imagen en movimiento tiene una estructura de ciclo sin fin, un loop de 8’45’’ minutos   que se repite indefinidamente en el lugar de proyección, pensada a partir de  un escrito de Ernesto Sábato sobre el Eternorretorno 2 y el Eternoretonógrafo3, en su libro Uno y el Universo.



Eternorretornograma.
La vida pasa, transcurre, comienza y recomienza a cada instante, todo se repite como en un ciclo sin fin, las costumbres, las rutinas, los rituales,  las relaciones, los afectos. También se repite la forma de afrontar la emocionalidad cuando no hemos aprendido otra, cuando lo que nos han enseñado desde niñas es esperar, complacer, y no poder  expresar abiertamente lo que nos satisface o reprime. Situaciones similares viven las mujeres en casi todas las culturas, pareciera que fuera muy difícil cambiar las estructuras de los mundos afectivos que nos imponen, de darle vuelta, de construir otra forma de amor entre hombres y mujeres, de jugar roles distintos, de romper el círculo vicioso, de cambiar ese mundo aprendido que se repite sin cesar, un mundo hecho a partir de las tradiciones introducidas desde la infancia. ¿Formación o deformación?.
La información recibida en las tradiciones de juegos infantiles constituye paradigmas que forman nuestras estructuras mentales y bajo las cuales regimos nuestros comportamientos de adultos. Desde niños se nos enseña a través de diversos  juegos cómo se deben comportar los hombres y las mujeres y lo que se considera “normal” en sus relaciones, reproduciendo esquemas de estereotipos de género que limitan nuestro accionar y la forma de expresarnos, y que imponen una dominación de los roles del hombre sobre los de la mujer.  Abierta o soterradamente, se da por hecho que es el orden natural de las cosas.
Una canción aprendida desde niñas (“la pájara pinta”), se constituye en el relato de lo que nos sucederá de adultas: cuidar de la casa, esperar al compañero ausente, darle ofrendas, expresarse con recato.
Esta canción que se repite indefinidamente en la animación expresa un final que no llega nunca, una repetición infinita de una situación en donde la mujer tímida y complaciente espera  a su pareja siempre ausente. Un cuestionamiento, un cambio o un rompimiento en sus rituales podrían significar la ruptura de la relación… puesto que no es lo que se espera de ella.
No esperar más, no cuidar del orden de la casa, hacerse otro tipo de preguntas, ser irreverente,  tomar la iniciativa sexual, son comportamientos que se desvían  del juego aprendido desde niña, y ahora de adulta la sacarían del juego de las relaciones entre hombres y mujeres. 
¿A qué otro tipo de juego se vería expuesta si no es aquel que aprendió de niña?
¿Un juego sin reglas que asusta más que los rituales aprendidos?
¿un juego que prefiere no jugar porque desconoce?
La canción que se repite condiciona un suspenso de algo que no llega, de una ruptura que se espera, que se desea, pero que nunca se concreta.
Serenidad versus Esquizofrenia.
Los movimientos lentos de los objetos en la escena provocan un efecto de detensión… un tiempo que avanza pero que a la vez está suspendido, algo va a suceder pero no sucede, así las tensiones se agudizan en el detenimiento del movimiento.
Hay un desquicio de la percepción ordinaria, se forza a exacerbar los sentidos, para hacerlos “despertar” de su conducta pre-establecida.  Un fondo paradójico: un paisaje que se repite continuamente, unos objetos simbólicos  se mueven a su antojo,  una canción infantil  a contrapunto que se solapa sobre sí misma: un estribillo eterno, un ritornelo 4 , que marca un territorio  alrededor de un punto frágil, una niña en su canción autista 5,  una mujer tratando de evitar el caos organizando una andadura, un camino, un territorio, una casa  alrededor de sí misma.

Notas:
*1 La pájara pinta. (Canto popular español) : “Estaba la pájara pinta sentada en su verde limón / con el pico alcanzaba la rama/ con la rama alcanzaba la flor/ ay ay ay donde estará mi amor/ ay ay ay donde estará mi amor./ Me dedico a los pies de mi amante/ me levanto constante, constante/ dame una mano, dame la otra/ dame un besito cerca a mi boca./ Daré la media vuelta/ daré la vuelta entera/ con un pasito atrás haciendo la reverencia/ pero no, pero no , pero no/ porque me da vergüenza/ pero sí, pero sí, pero sí/ porque te quiero a ti”.
*2 ETERNO RETORNO: El paisaje se repite cada vez que se ha dado una vuelta en la calesita. Desde luego es necesario que haya un paisaje permanente para que la repetición se pueda realizar. El eterno retorno implica una eternidad o, mejor, “un paisaje fuera del tiempo”. Como en el Timeo, el tiempo habría sido hecho junto con los cuerpos que giran, para dar una imagen móvil de la eternidad.”  
Sábato, Ernesto. UNO Y EL UNIVERSO (Edición definitiva) BIBLIOTECA BREVE, EDITORIAL SEIX BARRAL, S. A.BARCELONA – CARACAS – MÉXICO, 1968. p. 21
*3”ETERNORRETORNÓGRAFO: Este notable aparato ha sido inventado por el señor Morel, quien ha sido inventado por A. Bioy Casares. En La invención de Morel, puede leerse la descripción: “Una persona o un animal o una cosa es, ante mis aparatos, como la estación que emite el concierto que ustedes oyen en la radio. Si abren el receptor de ondas olfativas, sentirán el perfume de las diamelas que hay en el pecho de Madeleine, sin verla. Abriendo el sector de ondas táctiles, podrán acariciar su cabellera, suave e invisible, y aprender, como ciego, a conocer todas las cosas con las manos. Pero si abren el juego de receptores, aparece Madeleine completa, reproducida, idéntica: no deben olvidar que se trata de imágenes extraídas de los espejos, con los sonidos, la resistencia al tacto, el sabor, los olores, la temperatura, perfectamente sincronizados. Ningún testigo admitirá que son imágenes”. Morel ha filmado un grupo de amigos en una isla y ha dejado allí los aparatos proyectores, que funcionan con las mareas: cada vez que el mar sube, los motores se ponen en marcha e, interminablemente, las mismas escenas se reproducen. Un evadido llega a la isla y observa con estupor escenas incomprensibles, repetidas; se enamora de la mujer fantasma; descubre el mecanismo; hace un horrible sondaje en aquel universo coexistente. Hay una dimensión irreversible, semipermeable: el evadido puede ver, oír, sentir ese universo de fantasmas; pero éstos lo ignoran para siempre, repetidamente. Pero si los fantasmas no tienen la menor reminiscencia de sus ciclos anteriores y si ignoran la existencia de un mundo exterior al de ellos, ¿tiene algún sentido decir que son seres fantasmales? Viven, comen, se enamoran, juegan al tenis, mueren; ¿no es una vida como cualquier otra? Nosotros, que vemos el espectáculo, afirmamos que es un mundo fantasmal, un eternorretornograma, y creemos que el nuestro es el verdadero. Por el contrario, la verificación de un espectáculo de esa naturaleza creo que debería hacernos dudar de la realidad de nuestro propio universo. Si Morel ha encontrado el procedimiento para crear un mundo que se repite sin cesar, ¿no es posible que el propio Morel, sus fantasmas, el evadido, Bioy Casares y todos nosotros estemos repitiendo algún Eternorretornograma de algún Gran Morel? “
Sábato, Ernesto. UNO Y EL UNIVERSO (Edición definitiva) BIBLIOTECA BREVE, EDITORIAL SEIX BARRAL, S. A.BARCELONA – CARACAS – MÉXICO, 1968. p. 21


*4 El papel del  Ritornelo como agenciamiento territorial  es tratado por Gilles Deleuze y Felix Guattari  en su libro  Mil mesetas (Capitalismo y esquizofrenia II), en el capítulo  Del Ritornelo. Traducción de José Vázquez Pérez y Umbelina Larraceleta Pre-Texos, Valencia, 2002, página 318.  Allí mismo se expresa: “Un niño en la obscuridad, presa del miedo, se tranquiliza canturreando. Camina, camina y se para de acuerdo con su canción.  Perdido, se cobija como puede o se orienta a duras penas con su cancioncilla. Esa cancioncilla es como el esbozo de un centro estable y tranquilo, estabilizante y tranquilizante, en el seno del caos. Es muy posible que el niño, al mismo tiempo que canta, salte, acelere o aminore su paso, pero la canción ya es en sí misma un salto: salta del caos a un principio de orden en el caos, pero también corre constantemente el riesgo de desintegrarse. Siempre hay una sonoridad en el hilo de Ariadna. O bien el canto de Orfeo.

*5  autismo. (Del gr. ατς, uno mismo, e -ismo). m. Repliegue patológico de la personalidad sobre sí misma. || 2. Med. Síndrome infantil caracterizado por la incapacidad congénita de establecer contacto verbal y afectivo con las personas y por la necesidad de mantener absolutamente estable su entorno. || 3. Med. En psiquiatría, síntoma esquizofrénico que consiste en referir a la propia persona todo cuanto acontece a su alrededor.
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