Detalles.
Recorridos. Instalación: hilo rojo bordado a máquina sobre tela de tul. Varias telas penden del techo de la sala en un espacio de 2m X 2m X 2m.
Descripción conceptual
“Recorridos” es una invitación a atravesar los velos de mitos, tabúes, impedimentos, y miradas prohibitivas sobre el cuerpo de la mujer. Una mirada a reconocer el cuerpo femenino como un territorio transparente y autónomo.
Nuestros pensamientos pueden mudar en dibujos. Lo que llamamos “nuestro mundo” es un dibujo, una caricatura de nosotros mismos.
Hacer una figura humana en tamaño natural es como delinearse a uno mismo. Dibujar un cuerpo humano es redescubrir su tamaño, sus dimensiones en el mundo, ser consciente del cuerpo que ignoramos todo el tiempo pero a través del cual nos movemos y nos hacemos presentes, experimentamos sensaciones que devienen en pensamientos, ideas y acciones.
El oficio del bordado (arte que consiste en la ornamentación por medio de hebras textiles de una superficie flexible) es tan antiguo como el origen de las civilizaciones.*1
En Latinoamérica esta tarea tradicionalmente ha sido adjudicado a las mujeres *2, por esta razón escojo esta técnica para hablar de nuestro género desde una labor que nos ha sido transmitida y recreada por las costumbres y mezclas entre de las diversas culturas, pero que ha sido utilizada primordialmente con funciones de adorno, o embellecimiento de prendas y objetos para el hogar, ó transmisión de historias o cosmovisiones, no tanto como medio de la libre expresión femenina.
En este trabajo “Recorridos” les doy un tratamiento de cortinas ó pantallas transparentes donde transformo su función, donde otros aspectos de la condición femenina aparecen dibujados, proyectados, develados, invertidos en su función “predestinada”. Aparecen el reconocimiento del cuerpo, el disfrute de lo erótico, los dolores físicos, la exteriorización de pensamientos. Lo privado femenino se hace público.
Los velos han sido tradicionalmente usados en diversas culturas para cubrir el rostro de las mujeres (para evitar ser codiciadas), utilizados como atuendo en el matrimonio*4, como mantillas en ceremonias religiosas, para proteger la cuna de recién nacidos, o para adornos de lencería y ropa interior entre otras funciones.
La carga cultural sobre la condición de la mujer en nuestras sociedades nos ha hecho ocultar nuestro cuerpo, sentir vergüenza de él, asumir comportamientos recatados, reservar nuestros deseos, ocultar nuestros ciclos biológicos, o asumir el hogar, el matrimonio, y la fecundidad como fin de la realización femenina.
http://www.correodelmaestro.com/anteriores/2006/agosto/nosotros123.htm
Notas:
*1 Bordado: labor de relieve ejecutada en tela o piel con aguja. La historia del bordado inicia en la antigua China, durante la Dinastía Shang, en el año 2255 a.C. Tomado de “El bordado: más que una labor manual “ por Socorro Luna en
*4 El velo ha sido parte importante del atuendo nupcial por espacio de siglos. El velo se remonta a los griegos y romanos de la Antigüedad, quienes lo usaban para ahuyentar a los espíritus malignos y demonios, pensando que los mismos no podrían afectar a la mujer ataviada con el velo, manteniéndola protegida para el disfrute de su esposo. Tomado de La Historia del velo de novia http://www.blognupcial.com/2008/02/05/la-historia-del-velo-de-novia/
*2 “Durante todo el periodo virreinal, el bordado fue materia de estudio en todos los centros de educación femenina: conventos de monjas, colegios de niñas, recogimientos de mujeres, escuelas públicas… El bordado con características novohispanas fue el resultado de la enseñanza que frailes y monjas dieron a los indígenas, quienes se apropiaron de técnicas como la utilización del hilo de oro, la lentejuela y las piedras de colores”. Tomado de Los dechados de una tradición extinta, María Hernández, México en el Tiempo, núm. 15, octubre-noviembre de 1996






























































