martes, 4 de mayo de 2010

"Recorridos". Instalación


Instalación. "Recorridos"
Dimensiones Variables: 2m ancho X 2m largo X 2m alto

( Cuatro velos bordados con hilo rojo sobre tul. )


Obra Seleccionada al 13 Salón Regional de Artistas Zona Oriente 2009 . Santander. Colombia . Expuesta en Casa De la Cultura Custodio García Rovira de Bucaramanga.
Autor: Neryth Yamile Manrique Mendoza





Detalles.
Cada velo tiene una dimensión de 1m X 1.8m


Fotografías tomadas por Neryth Yamile Manrique y Yadira Polo


Recorridos. Instalación: hilo rojo bordado a máquina sobre tela de tul. Varias telas penden del techo de la sala en un espacio de 2m X 2m X 2m.




“Mientras la tiza se gasta dejando su huella en un dibujo sobre papel, los hilos marcan caminos en un diseño sobre tela. Los hilos también se rompen y se enredan , crean texturas . Solo así, el trazo, la línea, el bordado, adquieren matices enriquecidos. Los hilos se aproximan a mi idea de cómo fluye un dibujo, cómo fluyen las ideas, cómo son los caminos que seguimos, los laberintos que habitamos. Si el trazo es tembloroso, nervioso, expresivo… el hilo se ha enredado. Si el trazo es delicado, sutil, el hilo ha seguido su camino en solitario.”



Neryth Yamile Manrique Mendoza

Descripción conceptual
“Recorridos” es una invitación a atravesar los velos de mitos, tabúes, impedimentos, y miradas prohibitivas sobre el cuerpo de la mujer. Una mirada a reconocer el cuerpo femenino como un territorio transparente y autónomo.




Justificación
Nuestros pensamientos pueden mudar en dibujos. Lo que llamamos “nuestro mundo” es un dibujo, una caricatura de nosotros mismos.




Nuestros esquemas mentales son esbozos, bosquejos, representaciones, planos, territorios de la figuración, de la conjetura, diseños de nuestra existencia.
Hacer una figura humana en tamaño natural es como delinearse a uno mismo. Dibujar un cuerpo humano es redescubrir su tamaño, sus dimensiones en el mundo, ser consciente del cuerpo que ignoramos todo el tiempo pero a través del cual nos movemos y nos hacemos presentes, experimentamos sensaciones que devienen en pensamientos, ideas y acciones.




Percibir un dibujo de un cuerpo humano al tamaño natural es un acto de auto reconocimiento (reconocer, volver a conocer), Los rayados, los trazos, las líneas del bordado son caminos que nos llevan a un encuentro. Aguja e hilo trazan una ruta de auto descubrimiento.
El oficio del bordado (arte que consiste en la ornamentación por medio de hebras textiles de una superficie flexible) es tan antiguo como el origen de las civilizaciones.*1

En Latinoamérica esta tarea tradicionalmente ha sido adjudicado a las mujeres *2, por esta razón escojo esta técnica para hablar de nuestro género desde una labor que nos ha sido transmitida y recreada por las costumbres y mezclas entre de las diversas culturas, pero que ha sido utilizada primordialmente con funciones de adorno, o embellecimiento de prendas y objetos para el hogar, ó transmisión de historias o cosmovisiones, no tanto como medio de la libre expresión femenina.




El soporte escogido para mi dibujo es un velo*3, que en lugar de ocultar revela por su transparencia, el ojo de quien lo mira no se enfoca hacia lo que se puede ver detrás de él, sino a lo que se observa en él mismo, obliga a atravesarlo con la mirada para buscar que hay detrás pero al mismo tiempo nos devuelve al tema de atención que aparece delante nuestro en la misma tela, se revela ante nuestros ojos.

En este trabajo “Recorridos” les doy un tratamiento de cortinas ó pantallas transparentes donde transformo su función, donde otros aspectos de la condición femenina aparecen dibujados, proyectados, develados, invertidos en su función “predestinada”. Aparecen el reconocimiento del cuerpo, el disfrute de lo erótico, los dolores físicos, la exteriorización de pensamientos. Lo privado femenino se hace público.




Si bien en la mayoría de culturas el velo para cubrir a la mujer está en desuso, todavía persiste en las sociedades patriarcales el desprecio de los comportamientos que se suponía los velos podían alejar en las féminas. El velo ha sido un atuendo que ha marcado nuestro accionar cultural.

Los velos han sido tradicionalmente usados en diversas culturas para cubrir el rostro de las mujeres (para evitar ser codiciadas), utilizados como atuendo en el matrimonio*4, como mantillas en ceremonias religiosas, para proteger la cuna de recién nacidos, o para adornos de lencería y ropa interior entre otras funciones.

La carga cultural sobre la condición de la mujer en nuestras sociedades nos ha hecho ocultar nuestro cuerpo, sentir vergüenza de él, asumir comportamientos recatados, reservar nuestros deseos, ocultar nuestros ciclos biológicos, o asumir el hogar, el matrimonio, y la fecundidad como fin de la realización femenina.


Notas:
*1 Bordado: labor de relieve ejecutada en tela o piel con aguja. La historia del bordado inicia en la antigua China, durante la Dinastía Shang, en el año 2255 a.C. Tomado de “El bordado: más que una labor manual “ por Socorro Luna en

*2 “Durante todo el periodo virreinal, el bordado fue materia de estudio en todos los centros de educación femenina: conventos de monjas, colegios de niñas, recogimientos de mujeres, escuelas públicas… El bordado con características novohispanas fue el resultado de la enseñanza que frailes y monjas dieron a los indígenas, quienes se apropiaron de técnicas como la utilización del hilo de oro, la lentejuela y las piedras de colores”. Tomado de Los dechados de una tradición extinta, María Hernández, México en el Tiempo, núm. 15, octubre-noviembre de 1996 .http://www.correodelmaestro.com/anteriores/2006/agosto/nosotros123.htm



*3 velo. (Del lat. velum). m. Cortina o tela que cubre algo. 2. Prenda del traje femenino de calle, hecha de tul, gasa u otra tela delgada de seda o algodón, y con la cual solían cubrirse las mujeres la cabeza, el cuello y a veces el rostro. 5. Trozo de tul, gasa, etc., con que se guarnecen y adornan algunas mantillas por la parte superior. 4. velo de uno u otro color que, sujeto por delante al sombrero, cubriendo el rostro, solían llevar las señoras. 5. Manto bendito con que cubren la cabeza y la parte superior del cuerpo las religiosas. 6. velo humeral. 7. Cosa delgada, ligera o flotante, que encubre más o menos la vista de otra. 8. Pretexto, disimulación o excusa con que se intenta ocultar, atenuar u oscurecer la verdad. 9. Cosa que encubre o disimula el conocimiento expreso de otra. Microsoft Encarta® 2009. 1993-2008 Microsoft Corporation.

*4 El velo ha sido parte importante del atuendo nupcial por espacio de siglos. El velo se remonta a los griegos y romanos de la Antigüedad, quienes lo usaban para ahuyentar a los espíritus malignos y demonios, pensando que los mismos no podrían afectar a la mujer ataviada con el velo, manteniéndola protegida para el disfrute de su esposo. Tomado de La Historia del velo de novia
http://www.blognupcial.com/2008/02/05/la-historia-del-velo-de-novia/



1 comentario:

  1. Esta obra es muy sutil, y no sólo por estar trazada en velo. El hecho de que los trazos estén en algo traslúcido que no está fijo, y que además está suspendido, hace que las figuras parezcan estar en otro lugar, y no simplemente allí expuestas, se ve realmente ese lugar privado que se quiere exponer.

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